Adios a Aquí hay tomate
Hay quienes afirman no ver Aquí hay tomate porque falta al honor, es telebasura, es amarillo, Jorge Javier Vázquez es homosexual y Camen Alcayde una petarda… Bla, bla, bla…
Sin embargo superaba el 25% de share y llegó a superar el 31 en el especial de la muerte de Carmina Ordoñez. Impresionante. Yo, siempre que puedo, veo El tomate. Incluso he cambiado citas para poder disfrutar de la sobremesa de Telecinco. Apuesto a que el viernes rozará el 35%.
Para mi, El tomate no es un programa más. Es una de las fuentes de las que bebo. Me encanta esa forma de hacer televisión. Me fascina el formato. Me enamora su puesta en escena.
Es un programa rápido, dinámico, generando tensión, flashforward con sonidos graves, offs en los que como parte importante de la locución proyecta onomatopeyas, interjecciones pretendidamente sobre actuadas y otros sonidos divertidos, mezclando hábilmente los conductores del programa con reportajes satíricos y reporteros canallas; con movimientos de cámara vertiginosos, irreverentes, desmontando todos los cánones, haciendo naturales los movimientos del ojo humano, zooms heterodoxos, programa irrespetuoso con lo putrefacto que ha conseguido enemistarse -por sus enemigos le conoceréis- con irredentos vividores del cuento, palurdos de diseño, sofistas posmodernos, vendedores de humo y pulgas de perro flaco.
Aquí hay tomate ha anunciado hoy que el viernes será su último programa. Y para dar esa noticia, declaran que “la vida de Isabel Pantoja va a cambiar radicalmente dentro de tres días”. Con esa despedida han vuelto a demostrar que son un ejemplo a seguir hasta para anunciar su propia muerte.
January 31st, 2008 at 4:43 pm
Siento que los tomateros se queden sin su salsa, pero otra cosa vendrá en su lugar, tiempo al tiempo.